Cuando hable contigo la primera vez sentí que mi cuerpo era una ducha, sudaba por todo lado y solo quise ignorar ese detalle pensé en aprovecharme de tu voz, tu ternura, tus colores extraños para ver la vida.
Fui dependiendo de ti, me comenzó hacer más falta de lo normal, se convirtió en la idea más bonita, luego una mañana comencé a imaginar tu cuerpo cerca del mío y así sucesivamente llenaste todos mis espacios, cambiaste mis objetivos y mi vida.
Quise que la ilusión del romance y la ternura fuera a tu lado.
Esperaba escuchar el sonido especial que identificaba tus mensajes, sucedió pocas veces, pero un día extraño, recibo un mensaje tierno, lindo, lleno de alegría y pude darme cuenta que puedes amar y sentir, pero llegue en el momento equivocado, castigo, aprendizaje brutal no se, solo se que duele, tener alguien que no tienes y la has perdido.
Es así, cómo debo decirle y enseñarle a todos mis sentidos que me ayuden porque necesito vivir nuevamente.

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